
Anticipo que no tengo campo, no conozco mucho sobre el tema...
Entonces dirán: “¿y ésta porqué opina si no sabe?”
No sé de economía, no sé de retenciones...
No sé de política...
Entonces soy una ignorante, pero conciente, y muy crítica... trato de ser objetiva, racional y de no quedarme con una sola visión de la realidad... me gusta buscar, leer, sacarme las dudas; aunque no siempre lo hago tomándome el tiempo necesario para resignificar la información...
Pero comparo, me interrogo, los interrogo: a los que hablan por hablar, a los que algo saben, a los periodistas, o a los que dicen serlo, a los escritores, a los mails sin sentido, a las frases sueltas, etc, etc, etc... porque hoy todos hablan!. En relación con lo que yo estudio, se podría hablar de la pluralidad de discursos, de la polifonía, de las voces sociales que van moldeando, construyendo (y destruyendo) nuestra cultura, nuestra sociedad, nuestro adjetivo más característico, el de ¡ARGENTINOS!, asimilando y adecuando a éste infinidad de axiológicos positivos y negativos.
Habría que preguntarse... ¿Esta historia que está viviendo nuestro país, es ficcional, es un simple relato que quedará en el pasado?... ¡No! Ojalá fuese ficción, pero es la pura realidad que parece un cuento de terror escrito por cada uno de nosotros.
Ahora me parece importante consignar desde dónde yo me ubico para argumentar, qué es lo poco que yo se, de dónde vengo para pensar lo que pienso...
- No tengo campo, pero sí tengo un futuro por delante, estudio para poder ser alguien en mi vida ciudadana, estudio no sólo por vocación sino por obligación social, porque no pienso sólo en mi, pienso en lo que puedo dar y lo que puedo compartir con mis pares.
- No se de economía, ni de retenciones, pero sí se que la redistribución de la riqueza es fundamental y necesaria para terminar con la brecha gigante entre pobres y ricos para acercarnos a la igualdad social, ya pregonada por algunos héroes universales que no sólo pensaron en su bandera, sino en la gente. ¡Claro! Los argentinos seamos unidos!... pero cuando nos tocan el bolsillo no hay unión que valga... nos odiamos, nos matamos.
Sigo insistiendo con mi pensamiento diario, “los argentinos somos todos” al país lo construímos con cada una de nuestras manos, con nuestro trabajo... si tantos pusieron el cuerpo, la sangre y la vida por la patria, a los que elogiamos (u olvidamos)... tan difícil es trabajar y aportar para crecer?.
- No se de política, pero día a día la practico, ¡todos la practicamos!; pensar, participar, reclamar, cuestionar, trabajar es hacer política... pero algunos la hacen tann mal. Al criticar a la política, autocritiquemosnos.
Soy hija de dos personas que dieron mucho por la patria, ¡y lo digo con orgullo!, ¡SÍ! Soy hija de una MUJER (con mayúscula) Montonera que luchó ideológica, intelectual y socialmente por mí país; que buscó (y lo sigue haciendo) un mundo mejor, para sus hijos y para las generaciones venideras; que le dio su cuerpo a la picana eléctrica, a la tortura, al horror, al encierro. No sólo fue capturada y mortificada por los militares, sino también por la sociedad (no todos, no es objetivo generalizar... pero sí por una gran parte) cómplice (que por ejemplo, festejaba los goles de argentina, mientras a metros del estadio estaba agonizando gente), desinteresada, avaladora, vendida, resignada.
Soy hija de una persona que defiende los derechos humanos, no sólo los suyos, sino los de todos.
Soy hija de un periodista que luchó hasta el último día de su vida contra la corrupción, la inconstitucionalidad, los asesinatos, el enriquecimiento, la apropiación de la provincia de San Luis por parte de la familia Rodríguez Saa (reinante desde 1982). Soy hija de un periodista que ejercitó la prensa libre, la reflexión, los análisis políticos. Soy hija de un hombre ciego, pero que pudo ver más la realidad que quienes tienen luz en los ojos, pero quienes tienen el alma y la mente tapadas.
Soy hija de dos personas inteligentes, solidarias, participativas, involucradas, que tienen la fuerza de voluntad más envidiable.
Soy hija de dos políticos de alma, de quien estudió ciencias políticas, de quien realizó prensa política, de quienes confiaron y confían en que la política es buena y necesaria.
¿Me explayé demasiado? Bueno, ahora trataré de ser concreta...
Pensemos, seamos coherentes, no apoyemos algo (que puede, dice ser o pretende ser justo) simplemente porque la masa poco objetiva lo apoya, no estemos en contra por el simple motivo de estar en contra, no cerremos los ojos frente a lo bueno que hay, frente a lo bueno que puede venir. No juzguemos sin saber, no critiquemos por criticar; de nada vale criticar la pobreza por ejemplo, y no hacer nada por/para los pobres. No nos dejemos llevar por el odio...
¿Por qué hay que estar a favor del gobierno o del campo?
¿Por qué o sos oficialista o sos opositor?
¿Por qué hay tantas arbitrariedades y contradicciones?
¿Por qué está pasando esto?.... La culpa la tenemos todos, porque ARGENTINOS SOMOS TODOS!....
(Continuará)